Miguel Uribe Londoño, padre del asesinado senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, calificó como un “insulto a Colombia” la condena de apenas siete años de reclusión impuesta al adolescente de 15 años que disparó contra su hijo en junio de este año.
“Es un insulto a la sociedad, un insulto a los colombianos. Ese sicario sabía perfectamente lo que estaba haciendo, no es un niño. Esta ley hay que cambiarla”, expresó en una entrevista radial, al cuestionar que además se le haya rebajado un año de la condena por aceptar los hechos.
Uribe Londoño lamentó que el responsable, pese a la gravedad del crimen, cumpla la sentencia en un centro del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en condiciones que calificó de “muy cómodas”.
Crítica al sistema judicial y propuesta de endurecer penas
El también precandidato presidencial por el Centro Democrático señaló que la legislación colombiana resulta permisiva frente a crímenes atroces cometidos por menores y propuso seguir el modelo estadounidense, donde jóvenes de 14 años pueden ser juzgados como adultos en casos de homicidio.
“En Colombia hay que hacer lo mismo. Es una vergüenza que la justicia trate con tanta indulgencia a un asesino. Si queremos darle seguridad al país, no puede seguir así”, sostuvo, al tiempo que cuestionó la política de “paz total” impulsada por el presidente Gustavo Petro, a la que acusó de fomentar la impunidad.
Reconocimiento a la Fiscalía y exigencia de justicia plena
A pesar de sus críticas, Uribe Londoño reconoció la labor de la Fiscalía en el caso, aunque admitió que en algunos momentos el proceso fue “lento”. Destacó que se han logrado avances importantes y expresó su confianza en que se identifique a los autores intelectuales del asesinato.
“Espero que se llegue hasta el fondo y sepamos quiénes ordenaron silenciar a mi hijo por sus ideas”, afirmó.
Un legado que se transforma en lucha política
El crimen de Miguel Uribe Turbay, de 39 años, ocurrido en plena campaña electoral, conmocionó a Colombia. Tras su muerte, su padre decidió asumir la candidatura presidencial para continuar el proyecto político de su hijo.
Desde la Plaza de Bolívar, frente al Palacio de Nariño, y rodeado de simpatizantes, Uribe Londoño lanzó oficialmente su aspiración, advirtiendo que no tiene miedo a los mismos violentos que acabaron con la vida de su hijo.
“Sé que estoy en la mira de los mismos intereses siniestros que lo asesinaron, pero no me van a intimidar. Quiero transformar su martirio en esperanza y que ningún padre tenga que enterrar a su hijo”, declaró con firmeza.
Las autoridades han capturado a seis sospechosos del crimen, incluido el menor condenado esta semana, mientras continúan las investigaciones para determinar quiénes fueron los responsables intelectuales. El Gobierno ha señalado como principal hipótesis la participación de la Segunda Marquetalia, disidencia de las FARC.
Una contienda en construcción
El conservador Uribe Londoño, quien ya ocupó escaños en el Concejo de Bogotá y en el Senado en los años noventa, competirá por la candidatura del Centro Democrático contra Paloma Valencia, María Fernanda Cabal, Paola Holguín y Andrés Guerra. Las elecciones presidenciales están previstas para mayo de 2026 y aún no se perfilan favoritos claros en la contienda.
El asesinato del aspirante presidencial Uribe Turbay ha puesto en evidencia los riesgos de seguridad en el actual proceso electoral, encendiendo nuevamente el debate sobre el alcance de la justicia y la impunidad frente a crímenes políticos en Colombia.