Fuente: La Gaceta
Por Unai Cano
El fundador de Telegram, Pavel Durov, ha desvelado que el Reino Unido y, principalmente, la Bruselas de Von der Leyen regulan las redes sociales mediante un sistema de presiones encubiertas dirigido a los directores ejecutivos de las plataformas.
Según Durov, las autoridades ofrecen primero acuerdos secretos a los CEOs para que censuren el disenso y el contenido considerado incómodo. Si los ejecutivos se niegan, se les amenaza con abrir causas penales en su contra. Y cuando surge resistencia o críticas públicas, todo se justifica afirmando que «todo es por los niños».
«Proteger a los niños» se ha convertido en la cobertura legal y de relaciones públicas estándar para estas prácticas, denunció el fundador de la popular aplicación de mensajería en una declaración hecha pública este martes
La revelación ha generado una fuerte polémica en las redes, donde muchos usuarios ven en estas palabras una confirmación de tácticas autoritarias encubiertas destinadas a controlar el debate público bajo el pretexto de la protección infantil. Durov, conocido por su firme defensa de una plataforma con mínima censura, ha criticado abiertamente estas estrategias, que según él buscan silenciar voces disidentes sin que la opinión pública perciba la verdadera intención.
La publicación del mensaje ha sido ampliamente compartida y ha reavivado el debate sobre la transparencia en la regulación europea del contenido digital, así como sobre los límites entre la moderación de abusos y la libertad de expresión en internet.









